De dónde salen estos números

Todo el contenido de esta calculadora viene de Argentina Data MCP, que republica datos oficiales del INDEC, del BCRA y de los organismos de estadística provinciales. Nada está cargado a mano.

Última actualización: — · Último dato oficial del INDEC: — · Cobertura: —

Las series

Serie Identificador Organismo Qué aporta
Índice de precios al consumidor, nivel general nacional indec:148.3_INIVELNAL_DICI_M_26 INDEC El índice oficial, desde diciembre de 2016.
Inflación mensual bcra:27 BCRA La variación mensual para todo lo anterior a diciembre de 2016.

Calcular con el índice de tu provincia

Además del nacional podés elegir el IPC de tu jurisdicción. Podés elegir nueve: Chaco, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Río Negro, San Luis, Santa Fe y Tucumán.

Hay una décima que mide su propia inflación y no está acá: Jujuy, que publica su índice únicamente en PDF. De un PDF no se puede bajar el dato todos los meses sin que alguien lo transcriba a mano, y una fuente que necesita a una persona todos los meses es una fuente que en algún momento queda vieja sin que nadie se entere. Si Jujuy publica una planilla, entra.

Para las catorce provincias que no miden su propia inflación están las seis regiones del INDEC. Una región cubre a varias provincias y no mide a ninguna en particular: el índice de la Región Noreste no es el de Formosa, es el del conjunto Corrientes–Chaco–Formosa–Misiones. La calculadora te lo dice cuando elegís una.

¿Y sirve de algo la región, entonces? Sirve para lo que es: saber cómo se movieron los precios en esa región, que es un dato oficial del INDEC y es el que corresponde si tu pregunta es sobre la región. Lo que no hace es acertarle mejor a tu provincia que el índice nacional. Lo medimos sobre las provincias que sí miden y además están dentro de una región: la región le acierta más que el nacional apenas tres de cada ocho veces, o sea una moneda al aire. Río Negro cerró el período may-2024 a jun-2026 en +72,10% y su propia Región Patagónica en +98,72%: 26,6 puntos de diferencia, que sobre $520.000 son $138.429.

Por eso el desplegable las ofrece como lo que son y no como «la opción para tu provincia». Si tu provincia no mide, tenés dos aproximaciones distintas y ninguna es el índice de tu provincia.

Cada índice arranca donde arranca —Santa Fe mide desde diciembre de 2013 y Chaco desde 1988— y algunos van meses detrás del nacional. Las dos cosas están en la tabla, y la segunda te la avisa la calculadora cuando el atraso pasa de dos meses.

Índice Organismo Desde Último mes Qué mide
—

Cómo se arma un índice único

El INDEC publica un índice de nivel sólo desde diciembre de 2016. Para atrás, lo que existe es la serie de variación mensual del BCRA, que arranca en enero de 1990. La calculadora retropola: fija diciembre de 2016 en 100 y camina hacia atrás dividiendo por cada variación mensual, hasta reconstruir un índice continuo de 1990 a hoy.

En la tabla del cálculo, cada mes indica de qué fuente salió: INDEC ✓ para el tramo del índice oficial y BCRA ✓ para el tramo reconstruido.

Los años del INDEC intervenido (2007–2016)

Entre 2007 y 2015 el INDEC estuvo intervenido, y en 2016 el Poder Ejecutivo declaró por Decreto 55/2016 la emergencia administrativa del Sistema Estadístico Nacional. La calculadora usa los números de ese período porque son los que la serie oficial publica y no existe otra serie nacional continua, pero están cuestionados: en general se los considera bastante por debajo de la inflación que se vivió esos años.

2016 es un caso aparte dentro de ese tramo. Entre enero y mayo no hubo IPC nacional del INDEC —el índice nuevo empezó a publicarse a mitad de año—, así que esos meses salen de la serie del BCRA, que no declara de dónde los toma. Y diciembre de 2016 es el mes del empalme: es el ancla del índice del INDEC.

No lo escondemos en la letra chica porque cambia qué se puede hacer con el resultado. Un cálculo que atraviesa 2007–2016 es tan discutible como esa serie, y si el número va a algo que se firma, quien lo reciba lo va a discutir. La página de cada uno de esos años lo repite arriba de todo — por ejemplo, la inflación de 2011 o la de 2016.

Los meses que el INDEC todavía no publicó

El IPC se publica con varias semanas de retraso. El mes en curso nunca tiene dato, y hasta mediados de mes el anterior tampoco. Cuál es el último publicado te lo dice la calculadora arriba de todo, en vez de estar escrito acá: escrito acá envejece, y una página que explica el método no puede contradecir al método unas semanas después. Como el uso más común es justamente traer un monto de antes hasta hoy, el hueco aparece casi siempre. La calculadora siempre te dice qué hizo con él, y podés elegir entre tres formas de resolverlo.

Si todo el período ya está publicado, no hay nada que resolver: el resultado es el cociente entre los dos índices.

Si el mes de destino ya pasó o está pasando pero todavía no salió —el caso típico— la calculadora no estima nada. Cuenta cuántos meses tiene el período que pediste y aplica la inflación acumulada de esa misma cantidad de meses, tomando los últimos publicados. De mayo a agosto pasan tres meses, así que usa la inflación de los últimos tres meses publicados. Son todos datos oficiales del INDEC.

Conviene entender qué es y qué no es: no es la inflación de mayo a agosto, que nadie puede conocer todavía, sino la del período publicado más reciente de la misma duración. Por eso la calculadora nombra siempre los meses concretos que usó, para que puedas explicarle a otra persona de dónde sale el número.

Con fechas exactas la regla es la misma, medida en días. El tramo de referencia es el más reciente que cae entero adentro de lo publicado, y termina con el último mes que salió. Si pediste 29 días y ese mes tiene 31, es su inflación prorrateada a 29 de sus 31 días: un solo mes, el más nuevo que hay. No se busca el mismo día del mes unos meses atrás, porque eso dejaría el tramo terminando a mitad del último mes publicado teniéndolo entero: sería tirar media publicación y mezclar dos meses sin necesidad.

Si pedís un mes futuro, más allá del mes en curso, ahí sí hay que estimar: no existe ningún período publicado equivalente que sirva de referencia. Esas filas aparecen marcadas como estimado y el resultado lleva un rótulo de estimación.

Las tres metodologías, y cuál te conviene

Debajo del resultado hay un selector con tres formas de tratar los meses que faltan. Si no lo tocás, estás en la primera, salvo que el período pedido no la admita: cuando el mes de destino todavía no llegó, no existe ningún tramo publicado que sirva de referencia, así que esa opción queda deshabilitada y el selector pasa solo a la que efectivamente se está usando. Cambiarlo no cambia los datos: cambia qué se hace con los meses que todavía no existen.

1. No estimar ninguno (el default, cuando el período lo permite)

Es lo que está descripto arriba: en vez de inventar los meses que faltan, se usa la inflación de los últimos meses publicados, tantos como tenga el período que pediste. El resultado no contiene ningún número estimado y se explica en una oración. Por eso es el default.

Su límite: el número que da no es la inflación de tu período, sino la del período publicado más reciente de la misma duración. Si la inflación viene cambiando rápido, las dos cosas se separan.

2. Estimarlos con la inflación del último mes

Acá el desglose muestra los meses que pediste de verdad, y los que el INDEC todavía no publicó se completan repitiendo la última variación mensual conocida. Si junio dio 1,89%, se asume 1,89% para julio y para agosto.

Es la proyección más simple que existe y no pretende ser un pronóstico: nadie sabe si julio va a dar lo mismo que junio. Sirve cuando necesitás que el cuadro hable de tus meses y no de otros. Las filas proyectadas van resaltadas en la tabla, con estimado en la columna de origen y con trama diagonal en el gráfico.

3. Estimarlos con el REM del BCRA

El REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) es una encuesta mensual que el Banco Central les hace a consultoras, bancos y centros de investigación. Es la mejor referencia pública que hay sobre qué inflación se espera hacia adelante, porque no sale de un modelo nuestro sino del consenso de quienes se dedican a proyectarla.

El REM publica una mediana esperada para cada mes, y eso es lo que usa la calculadora: si los analistas pronosticaron 1,95% para julio y 1,80% para agosto, esos son los números que vas a ver en la tabla, uno por mes. No hay ningún promedio de por medio.

Con un límite: ese pronóstico mes a mes llega hasta unos seis meses hacia adelante y no más. Si pedís un período que se estira más allá, los meses que quedan afuera se completan repartiendo pareja la expectativa a doce meses del mismo relevamiento. Esa parte sí es una cuenta nuestra, y el texto del resultado te dice exactamente desde qué mes empieza.

Cuándo cambia algo elegir una u otra

Sólo cuando hay meses sin publicar de por medio. Si el período que pediste está enteramente publicado, las tres dan exactamente el mismo número. Y para un período de un solo mes, la primera y la segunda coinciden siempre, porque correr la ventana un mes hacia atrás devuelve justamente el último mes publicado, que es la tasa que la segunda repetiría.

Una estimación no es un pronóstico. Cuanto más lejos en el futuro está el mes que pedís, menos vale el número, elijas la metodología que elijas.

Meses o días

Por defecto se trabaja con meses enteros, que es como se publica el IPC y como la gente piensa estos cálculos. Si activás usar fechas exactas, podés elegir días puntuales.

El INDEC publica un solo número por mes, no uno por día. Cuando elegís fechas exactas, a los días sueltos de las puntas les damos la parte proporcional de la inflación de su mes: si de mayo usás 9 días, contamos 9 de las 31 partes de lo que subió mayo, repartidas parejo día a día. Las filas del medio siguen siendo meses completos.

Por eso las filas de arriba y de abajo de la tabla aparecen marcadas como prorrateado y no con el sello del INDEC: ese número no es uno que el INDEC haya publicado, es una cuenta nuestra sobre un dato suyo. Las del medio sí llevan el sello, porque son meses enteros tal como los publicó. La excepción es un día 1: ahí el índice es por construcción el cierre del mes anterior, o sea el dato tal cual, y la fila va sellada.

Ningún reparto por día puede ser exacto, y conviene saber por qué. El índice de un mes sale de precios relevados a lo largo de todo ese mes, no de una foto de un día. Nosotros lo tomamos como el nivel al que se llega al terminar el mes, que es la lectura que permite decir "en mayo la inflación fue 2,15% y usaste 9 días, así que va la parte proporcional". Es una convención razonable y explicable, pero es una convención: el resultado puede moverse alrededor de medio mes de inflación en cada punta.

Si necesitás un número que nadie pueda discutir, usá el modo por meses, que es el que viene por defecto.

Una nota para quien conozca el CER del Banco Central: el reparto geométrico es la misma técnica, pero los números no son comparables. El CER se calcula con meses ya publicados, con un retraso de alrededor de dos meses, porque tiene que poder computarse todos los días sin esperar al INDEC. Acá no hay retraso: usamos la inflación del mes que estás mirando. Un contrato ajustado por CER entre dos fechas se movió distinto que este cálculo, y eso es esperable.

Sobre la precisión

El ajuste se calcula como el cociente entre los índices de los dos meses, que es el método exacto. Otras calculadoras componen variaciones mensuales redondeadas, lo que acumula una deriva de fracciones de punto porcentual en períodos de décadas. Por eso, sobre plazos muy largos, podés ver diferencias chicas contra otras herramientas.

Y una salvedad que sólo aplica a los índices provinciales: algunos vienen encadenados hacia atrás a través de los cambios de moneda, y en los primeros meses de la serie los números quedan muy chicos. Que sean chicos no es el problema —Córdoba vale 0,0000000000004333 en enero de 1968 y trae los números de la planilla que publicaba la provincia—; el problema es cuando al guardarlos se perdieron cifras, que es lo que les pasó a las filas más viejas de algunas provincias. La calculadora recorta cada serie donde el valor guardado trae menos de cinco cifras significativas —por eso Chaco arranca en 1988 y no antes—. Eso protege contra lo que se perdió al guardar, no mejora lo que se publicó: Córdoba publicó sus índices de 1968 a 1974 con cuatro cifras, y muchos meses hasta fines de los ochenta con cuatro o cinco, así que en ese tramo cada punto puede estar corrido hasta 0,05%. Y si los cruzás contra lo que la provincia publica hoy en su portal, no vas a encontrar esos números: el portal los redondea a ocho decimales, y antes de abril de 1982 eso da cero.

Con otra salvedad que conviene decir: lo del cociente exacto vale mientras las dos puntas estén en el tramo del índice del INDEC, o sea de diciembre de 2016 en adelante. Para atrás el índice no viene dado, se reconstruye encadenando las variaciones mensuales del BCRA, y esas vienen publicadas con un solo decimal. Ahí el redondeo sí está, no lo introducimos nosotros pero lo heredamos, y se acumula: en los años de inflación alta un acumulado anual puede quedar unas décimas por debajo o por encima de la cifra oficial que circula. Cuanto más viejo el tramo, más se nota.

Las monedas de antes de 1992, y por qué esos montos no se pueden escribir con $

El índice de precios es continuo: mide precios, no billetes. Los montos no lo son. Con el índice nacional la serie arranca en enero de 1990, cuando la moneda era el austral. Con Córdoba arranca en enero de 1968 y cruza cuatro cambios de moneda, cada uno sacándole ceros a la anterior:

Las fechas y las equivalencias son las que publica el Banco Central y las que fija cada norma.

Así que si ajustás un monto desde antes de 1992, el resultado te dice cuánto se movieron los precios —eso es correcto— pero el signo $ de la punta vieja está sobre una cantidad de la moneda que corría en esa fecha, no de pesos. El resultado queda expresado en la misma moneda que tu monto, no en pesos de hoy: para pasarlo a pesos hay que sacarle los ceros que le quitó cada cambio de moneda (y para llevar un monto de hoy a una fecha vieja, agregárselos). La calculadora hace esa cuenta y la muestra abajo del resultado, con la moneda de cada punta. Por eso, con Córdoba, un monto de los años setenta da un resultado con tantas cifras: del peso ley de 1970 al peso de 1992 la moneda perdió once ceros —trece para un monto de 1968 o 1969, en pesos moneda nacional—, y el cálculo no los saca. Y por eso las páginas por año anteriores a 1992 no muestran el bloque de equivalencia en pesos.

Consultar estos mismos datos desde tu agente de IA

Los datos no son exclusivos de este sitio. Argentina Data MCP es un servidor MCP: podés conectarlo a Claude, a ChatGPT o a cualquier agente compatible y preguntarle lo mismo en lenguaje natural, además de otras 32.000 series económicas argentinas, padrón de ARCA, precios de supermercados y más.

{
  "mcpServers": {
    "argentina-data": {
      "type": "http",
      "url": "https://argentinadata.mymcps.dev/mcp",
      "headers": { "Authorization": "Bearer TU_API_KEY" }
    }
  }
}

Podés sacar una API key gratis en argentinadata.mymcps.dev.

El código

El sitio entero es código abierto. El snapshot de datos se revisa solo una vez por día, cambia cuando alguna fuente publica algo nuevo, y queda versionado en el repo: podés ver exactamente qué números se usaron en cada momento.

Qué se guarda de tu visita

Este sitio mide cómo se usa, y conviene que sepas exactamente qué significa eso, porque la respuesta habitual («usamos cookies para mejorar tu experiencia») no dice nada.

Se guarda qué se calculó: el monto, el período, la metodología elegida y qué botones se tocaron. Sirve para saber si la gente viene a actualizar un presupuesto del trimestre o a ver cuánto valdría hoy un sueldo de 2015, que son dos usos bastante distintos y llevan a mejoras distintas.

No se guarda tu dirección IP. El servidor la usa para derivar un identificador anónimo y la descarta en el acto: nunca se escribe. Ese identificador sale de una clave aleatoria que cambia cada 30 días, y al cambiar se borra la anterior, así que a partir de ahí el identificador viejo no se puede volver a calcular ni teniendo la base entera y tu IP a mano.

Hasta agosto de 2026 esa clave cambiaba todos los días. Se pasó a 30 porque con rotación diaria no había forma de saber cuánta gente distinta usa el sitio en un mes ni cuánta vuelve: cada mañana eras alguien nuevo. Y lo que se paga por saberlo conviene decirlo en voz alta: mientras la clave existe, alguien con acceso a la base y una IP sospechada podría verificar si esa IP estuvo, y esa ventana pasó de un día a treinta. Lo que no cambia: la IP no se escribe nunca, no hay cookies, no hay nada guardado en tu navegador que te identifique, y pasada la rotación no hay con qué recalcular nada. Cruzada una rotación, volvés a ser alguien nuevo.

No hay cookies, ni banner que aceptar, y no se comparte nada con Google ni con ninguna plataforma de publicidad. Los datos van a Argentina Data MCP, que es el mismo proyecto que provee las series de este sitio. El código que los manda es este archivo, y podés leerlo entero en dos minutos.

← Volver a la calculadora · Inflación en Argentina, año por año